Pocas reformas modificaron tan silenciosa y profundamente la vida cotidiana de las personas como la que el Código Civil y Comercial introdujo en materia matrimonial. Desapareció el divorcio fundado en la culpa de uno de los cónyuges, con su cortejo de acusaciones y años de litigio. En su lugar, se consagró el divorcio sin expresión de causa.
"El derecho dejó de arrogarse la función de juzgar el amor y sus rupturas, para ocuparse de lo que verdaderamente puede y debe ordenar: las consecuencias."
Doctor, para muchos fue un cambio cultural tanto como jurídico.
—Lo fue. Mantener a alguien atado a un matrimonio mediante la exigencia de probar causales, o sancionarlo con la pérdida de derechos por su conducta, resultaba difícilmente compatible con la dignidad de la persona y el derecho a rehacer el proyecto de vida.
Tres ejes del nuevo paradigma
I. Del reproche a la autonomía
El eje del sistema se desplazó de la culpa a la libertad. El deber de fidelidad quedó configurado como un deber moral. "La experiencia confirma que los procesos de culpa rara vez reparaban a alguien; en cambio, prolongaban el dolor y erosionaban especialmente a los hijos", observa el Dr. Martín Irigoyen.
II. La compensación económica
El nuevo sistema repara el desequilibrio manifiesto que el divorcio provoca en uno de los cónyuges. "Es una figura que mira la realidad económica de la pareja, no su conducta moral. Repara un desequilibrio objetivo; no premia ni castiga a nadie", explica el Doctor.
III. El interés superior del niño
Cuando hay hijos, el proceso se rige por su interés superior, consagrado en la Convención sobre los Derechos del Niño, priorizando resguardarlos del conflicto de los adultos.
La postura del estudio: acompañar a las familias, no juzgar la ruptura
"La justicia no debe inmiscuirse en cuáles fueron los hechos que truncaron ese proyecto de vida en común", sostiene el Dr. Martín Irigoyen. "Los motivos de la ruptura no nos interesan ni debemos seguir hurgando en esa herida. Nuestro rol es exactamente el opuesto: acompañar a las personas y resolver de la mejor manera posible los efectos del divorcio —el cuidado de los hijos, la vivienda, el patrimonio, la compensación económica—, cuidando siempre a la familia."
¿Atraviesa un proceso de Divorcio?
Quienes deseen asesorarse sobre el convenio regulador, compensación económica o el cuidado personal de sus hijos pueden solicitar una entrevista.
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